Un documento con reglas propias
La quitança es el documento que liquida la relación laboral en Andorra. Cumple una función parecida al finiquito español, pero su regulación es propia y bastante más detallada de lo que la mayoría de empresas aplica.
Todo lo que sigue está en el artículo 93 de la Llei 31/2018 de relacions laborals, y conviene conocerlo porque los errores aquí se pagan caros en ambos sentidos: para la empresa, porque una quitança mal hecha no cierra nada; para la persona trabajadora, porque firmar sin saber qué se firma cuesta dinero.
Los plazos, que dependen de quién resuelve
Este es el primer detalle que casi nadie tiene claro, y es que hay dos plazos distintos según quién termine la relación:
Si resuelve la empresa: debe ofrecer el pago de todos los conceptos retributivos el último día de la relación contractual o, como máximo, en el plazo de un día laborable.
Si resuelve la persona asalariada: el momento de ofrecer la quitança es el último día de la relación o, como máximo, en el plazo de dos días laborables a contar desde ese último día.
Un día laborable frente a dos. Es una diferencia pequeña sobre el papel y muy relevante en la práctica: si despides a alguien un viernes, tienes hasta el lunes.
La forma: por duplicado y firmada por los dos
El artículo es explícito. La liquidación debe reflejarse en un documento o quitança extendido por duplicado, que han de firmar el empresario y la persona asalariada.
Por duplicado significa que cada parte se queda con un ejemplar firmado. Una quitança que solo conserva la empresa no cumple la forma que pide la ley.
Entrega el ejemplar de la persona trabajadora en el mismo acto de la firma, no "te lo mando por correo". El duplicado firmado es la prueba de que se ofreció la liquidación en plazo, y es tan útil para la empresa como para el trabajador. Sin él, en un conflicto la discusión empieza por si hubo oferta o no.
Qué debe decir exactamente
Aquí está la obligación que más se incumple. El artículo 93.2 exige dos cosas.
Primero, mencionar si el contrato se ha resuelto por mutuo acuerdo o por cualquier otra causa. La causa de la extinción tiene que constar.
Segundo, y es lo importante, individualizar el importe de todos los conceptos que se deban satisfacer. La ley los enumera:
- La compensación económica por despido
- El salario
- Las horas extraordinarias
- Las vacaciones
- Los festivos
- Las primas
- Las comisiones vencidas
- La mención de las que están por vencer, aunque no se conozca su importe
- La parte proporcional de pagas extraordinarias
- Otros conceptos devengados durante la relación laboral
Ese punto de las comisiones pendientes de vencer es una obligación real y casi siempre olvidada. La ley pide que consten aunque no se pueda cifrar todavía, precisamente para que no se pierdan por no haberse mencionado.
Un importe único con la etiqueta "liquidación" no cumple el artículo. Individualizar significa concepto a concepto.
Qué pasa si no estáis de acuerdo
Este es el mecanismo más desconocido de todo el artículo y el que más protege a ambas partes.
El apartado 3 establece que, en caso de desacuerdo en cualquiera de los conceptos liquidados, la quitança se firma por los otros conceptos en los que sí hay acuerdo. Y entonces la empresa tiene una obligación concreta:
En el plazo máximo de los cinco días naturales siguientes al del ofrecimiento de la liquidación, la empresa ha de consignar judicialmente y sin condiciones, a disposición de la persona asalariada, el importe que cree que corresponde por los conceptos discutidos.
Léelo despacio, porque tiene tres implicaciones fuertes:
- El desacuerdo no bloquea el cobro de lo que sí está claro. Se firma por lo acordado.
- La empresa no puede quedarse el dinero discutido mientras se resuelve. Tiene que consignarlo judicialmente.
- La consignación es sin condiciones. No se puede condicionar a que el trabajador renuncie a reclamar.
Y hay un plazo corto: cinco días naturales, no laborables, desde el ofrecimiento.
Firmar no es renunciar a todo
De aquí se deduce lo que más se pregunta: qué implica firmar.
Firmar la quitança acredita que se ha recibido la liquidación de los conceptos que constan individualizados en el documento. Ese es el alcance natural del acto.
Por eso la individualización importa tanto. Si un concepto no aparece desglosado, difícilmente puede entenderse liquidado. Y por eso el mecanismo del apartado 3 existe: para que el trabajador pueda cobrar lo pacífico sin que eso signifique aceptar lo discutido.
Con honestidad sobre los límites de este artículo: no hemos podido documentar la jurisprudencia andorrana sobre firmas con reservas ni los plazos de prescripción para reclamar después de firmar. Son dos preguntas que, en un caso real, van a un abogado laboralista andorrano, no a un blog. Lo que sí está en la ley es todo lo anterior.
Si hay desacuerdo, no os quedéis en el "ya lo hablaremos". La ley da una vía concreta: firmar por lo acordado y consignar judicialmente lo discutido en cinco días naturales. Para la empresa es la forma de cerrar la parte pacífica y limitar el conflicto. Para el trabajador, la forma de cobrar sin renunciar a nada.
Qué debería generar tu sistema
Una quitança conforme no se escribe en Word. Con el artículo delante, lo que el sistema debería producir:
- Documento por duplicado con la causa de extinción explícita
- Desglose concepto a concepto, no un total
- Campo específico para comisiones pendientes de vencer, aunque vaya sin importe
- Fecha de ofrecimiento registrada, que es la que activa los plazos de uno o dos días laborables y el de cinco naturales
- Marca de conceptos en desacuerdo y seguimiento de la consignación
- Trazabilidad: qué se ofreció, cuándo y con qué reglas se calculó
El cálculo de los importes lo desarrollamos en el artículo sobre cómo se calcula un finiquito paso a paso, y las horas extraordinarias pendientes, que son un concepto obligatorio de la quitança, en el de recargos de horas extra.
Este tipo de documento generado desde los datos y no escrito a mano es lo que montamos en los sistemas para gestorías y empresas con plantilla en Andorra, normalmente dentro del ERP que ya gestiona las nóminas.
Si tus quitances salen de una plantilla que alguien rellena a mano, cada salida es una oportunidad de olvidar un concepto, y el que se olvida es el que se reclama después. Generada desde los datos, sale desglosada, con la causa, con las comisiones por vencer y con la fecha de ofrecimiento registrada. Es parte de los sistemas que hacemos para gestorías. Escríbenos.